Prohibición de terapias de conversión: un avance para la comunidad asexual
2 de julio de 2026 · Club Femme

El 25 de junio, justo antes de que terminara el Mes del Orgullo, el gobierno del Reino Unido publicó el esperado borrador del proyecto de ley sobre Prácticas de Conversión. Ese mismo día, Olivia Bailey, la Subsecretaria de Estado Parlamentaria para la Igualdad, confirmó en el Parlamento que 'las personas asexuales estarán incluidas en el alcance de la ley'. Es la primera vez que la asexualidad se reconoce oficialmente en este ámbito, marcando un paso importante después de años de lucha.
La propuesta de prohibir las terapias de conversión se remonta a 2018, cuando la entonces primera ministra Theresa May anunció el Plan de Acción LGBT+ y se comprometió a prohibir estas prácticas. En ese año, la Oficina de Igualdad del Gobierno publicó la Encuesta Nacional LGBT, que mostró la frecuencia con la que las personas queer eran sometidas a 'terapias' de conversión. La encuesta también reveló que las personas asexuales tienen un 10% más de probabilidades de vivir esta experiencia que otras orientaciones, lo que indica que son un grupo particularmente vulnerable.
A pesar de estos datos, la asexualidad quedó fuera de la conversación inicial. La activista y modelo asexual Yasmin Benoit, quien ha sido una voz clave en este proceso, compartió su experiencia personal y la de otros asexuales que han sufrido prácticas de conversión en el ámbito de la salud, donde se les hizo sentir defectuosos y se les presionó para cambiar su orientación.