El Mundial 2026 abre un nuevo capítulo para el fútbol LGBTQ+

Por Valeria · 17 de julio de 2026

El Mundial de 2026 no solo marca un hito por ser la primera vez que se celebra en tres países (Estados Unidos, México y Canadá), sino también por su enfoque en la inclusión LGBTQ+. Aunque el torneo no se juega en casa, para muchos aficionados queer es un paso significativo, aunque no exento de polémica. El partido llamado 'Pride Match' entre Irán y Egipto fue uno de los momentos más comentados. Ambos países tienen un historial preocupante en derechos LGBTQ+: en Irán, las relaciones homosexuales se castigan con la pena de muerte, y en Egipto, aunque no es ilegal, las personas queer enfrentan discriminación y pueden ser condenadas por 'libertinaje' o 'actos indecentes'. El comité organizador de Seattle, desafiando las críticas de ambos equipos, mantuvo el partido como un símbolo de apoyo a la comunidad LGBTQ+. La FIFA, por su parte, intentó distanciarse del tema. Gianni Infantino afirmó que no habría un 'Partido del Orgullo' oficial, aunque reconoció que los organizadores locales lo promovieran como tal. Los técnicos de Irán y Egipto, en entrevistas previas al encuentro, evitaron cualquier comentario relacionado con el tema, centrándose en el aspecto deportivo. Este Mundial ha sido un reflejo de las tensiones entre el avance en derechos LGBTQ+ y la resistencia de algunas federaciones y países. Mientras algunos lo celebran como un avance, otros lo ven como una imposición cultural. Lo cierto es que, para bien o para mal, el fútbol está abriendo un nuevo capítulo en la conversación sobre diversidad e inclusión.