Autoras de libros LGBTQ+ enfrentan cancelaciones de visitas escolares por quejas de padres

Por Laura M. · 17 de julio de 2026

La ola de cancelaciones de visitas escolares a autoras de libros infantiles con personajes LGBTQ+ o familias diversas está generando preocupación y frustración en la comunidad literaria. Varias escritoras han denunciado que sus eventos fueron suspendidos de manera abrupta después de recibir quejas de padres que consideraban que sus obras promovían temas 'inapropiados' para los niños. Una de las autoras afectadas, Kristina Rahim, contó al medio The Bookseller que dos visitas a escuelas primarias fueron canceladas luego de que padres afirmaran que sus libros incluían educación sexual simplemente porque algunos personajes son concebidos mediante donación de esperma. 'Mis libros no enseñan educación sexual', aclaró Rahim. 'Simplemente presentan personajes que resultan ser concebidos de esa manera.' Jen Carney, otra autora afectada, relató una experiencia similar: al llegar a una escuela, descubrió que 30 de los 100 niños inscritos en su actividad habían sido retirados por decisión de sus padres, quienes se opusieron a su visita por ser parte de la comunidad LGBTQ+. Aunque el evento finalmente se llevó a cabo, Carney lamentó que los niños perdieran la oportunidad de participar en una actividad divertida e interactiva debido a los prejuicios de sus padres. Por su parte, la nominada al Premio Carnegie, Sarah Hagger-Holt, describió situaciones en las que los niños eran retirados a mitad de talleres en bibliotecas después de que los docentes alegaran que los padres no habían dado su consentimiento. Además, se le pidió que no mencionara temas LGBTQ+ durante el resto de sus presentaciones. Estas experiencias reflejan un problema más amplio: la censura y el silenciamiento de voces diversas en la literatura infantil. Las autoras coinciden en que sus libros no se centran en la identidad sexual, sino en temas universales como la amistad, la aventura y la familia. Sin embargo, el temor y los prejuicios de algunos padres están privando a los niños de historias que podrían enriquecer su comprensión del mundo.